martes, 27 de febrero de 2018
martes, 6 de febrero de 2018
RAIZ CLASICA DE LA POESIA
RAÍZ CLÁSICA DE LA POESÍA Es muy interesante e ilustrativo la raíz griega de la palabra poesía, poiesis, ποιηδις, que significaba creación, producción, hacer, proceso creativo. Esta raíz, aunque no es la principal acepción actual nos introduce de lleno en el aspecto que queremos destacar. Todo lo exterior al ser humano, todo lo exterior a él mismo, todo el mundo circundante, es y debe ser abordado automática e inaplazablemente por imperativo del instinto de conservación. La respuesta material que el individuo da a este imperativo viene determinada por la dialéctica entre las circunstancias del entorno y la razón actuante que sepan y puedan aplicar en cada proceso y en cada momento determinado. En definitiva, deben planificar de la forma más intuitiva de que sean capaces un procedimiento de acción que responda en primer lugar a las necesidades más acuciantes y pensando también en mejoras continuas. Elaborar una respuesta adecuada y racional. Esta es la raíz de la poiesis. El mundo necesita respuestas y éstas deben ser, inexorablemente, mediante la praxis de una acción material ajustada a procesos concretos y definidos. Este y no otro es el principio de las civilizaciones humanas. Esta dialéctica materialista, esta relación entre la persona y el mundo exterior tiene una repercusión interna que va moldeando la estructura psíquica y perceptiva de cada individuo haciendo de cada uno de ellos un ser diferenciado a cualquier otro. La elaboración interna de todos los factores que le sobrevienen, junto los procesos mentales y sentimientos propios van conformando un tipo de personalidad que se desarrollará a tenor de todas las confluencias propias y ajenas que le afectarán. Anteriormente ya hemos visto que existe una actividad forzosamente automática que es respuesta a un entorno que debe proporcionar una subsistencia ineludible. Sin embargo, a la mente humana le llegan todas las influencias, las del mundo exterior que pueden afectarle directamente, las del entorno natural, con toda su complejidad, y lo que es más importante las influencias de sus congéneres y de las relaciones humanas y sociales que se establecen entre ellos. Y llegamos al punto de salida, a lo más trascendente del ser humano. Cómo se elaboran las respuestas, internas en principio, a todas las influencias externas, también cómo se retroalimenta el propio individuo de sus pensamientos, creencias y fantasías. el ser humano debe crear su propio relato, interiorizarlo en primer lugar y exteriorizarlo de la forma más ajustada a sus creencias y aquí entra el proceso de creación para exponer su particular visión de la totalidad del mundo incluyéndose a sí mismo. La verosimilitud de la exposición, la intuición de cuál sea la veracidad absoluta o relativa de lo expuesto, y de la exactitud y belleza de lo visionado y hecho patente y si así puede alcanzarse un punto de aceptación y anuencia contemplativa por una buena parte de la sociedad humana en cualquier tiempo y lugar como un valor universal que pertenece a toda la humanidad, eso es poesía. II-2018
jueves, 4 de enero de 2018
genesis de la poesia
GENESIS DE LA POESÍA
Sigamos indagando en las raíces de
la poesía. La poesía es una determinada expresión verbal de una forma de pensamiento que es previo, que es subyacente a la poesía. Es una manera de ver, de mirar, de sentir el mundo y de sentirse a sí mismo. En un principio está el ser humano y el
mundo. La razón de la persona se
enfrenta al mundo analizándolo, tocándolo, midiéndolo, relacionando sus partes
y sus objetos y todo ello enfrentándolo y enfrentándose a sí mismo, conviviendo
y sumergiéndose en ese mundo. Pero el espécimen
humano es algo más; es mirada
asombrada; es querer comprender, es insatisfacción de lo que no comprende;
es sentirse especial en su enfrentamiento con el mundo, es desasosiego, es
miedo, es alegría, es compenetración, amor y compasión por todos sus congéneres
y por sí mismo. Los seres humanos se relacionan entre sí por medio de la
interpretación de sus actos y sobre todo por su lenguaje. Cuando el individuo se enfrenta al mundo, sus actos y su lenguaje intentan reflejar lo más aproximadamente posible lo que se cree es la realidad del mundo exterior. Sin
embargo, cuando se pretende expresar la visión y los sentimientos que el ser
humano debe afrontar en su relación con el mundo y con los demás de su especie
no le sirven las herramientas materiales o verbales que utiliza en su relación
con el mundo físico, aquí debe utilizar un
lenguaje intuitivo que interprete ese mundo
en función de una visión y de
unos sentimientos que vayan
directamente al fondo de lo que se cree es la persona y de lo que a ella más le
interesa. De esta forma de ver y sentir
es de donde puede surgir la verdadera poesía,
la música, las bellas artes. Interpretar
el mundo en función de una visión específicamente humana y dotar de artificios
y reflejos que respondan a esta idea.
Todo el mundo es receptor del mundo objetivo y su interpretación, aunque
univoca presenta caracteres muy similares y ajustados a una misma realidad.
Asimismo, también es absolutamente
particular el sentimiento que “recibe”
de su contacto con los demás, de cómo se relaciona con ellos, de cómo le
impactan sus propios sentimientos y
los que percibe de su entorno, de cómo interpreta el mundo ahora visto con los
ojos del espíritu. En definitiva, es el enfrentamiento
de su autoconciencia, de sentirse sí mismo, él dentro de un mundo abigarrado
y complejo. Y desde esos puntos únicos, individuales es de donde surgirá la diversidad humana. Única y plural a la
vez. No hay, no existe, no pueden existir dos seres que aprecien y sientan
exactamente el mundo de la misma forma. Y si esto es así el conocimiento, la percepción que cada ser humano haga de
su entorno tendrá una expresión diferenciada en algún grado. El énfasis que cada cual aplique a su
particular punto de vista denotará con cierto paralelismo su modo de ver y
comprender. Ya hemos visto que el mundo
natural puede ser visto y explicado en
términos racionales lo más ajustados a lo que se cree pueda ser la realidad
exterior. Pero el mundo inmaterial está más abierto a interpretaciones subjetivas y al mismo lenguaje se le hace difícil
expresar lo que ve, percibe y siente la persona. La expresión lingüística que más se acerque a lo que uno siente y crea
es lo que tratará de hacer llegar la persona que de esto sea consciente. Si
además es capaz de ajustar y embellecer de alguna forma el lenguaje sin perder
su singularidad y su autenticidad, estaremos ante lo que se puede considerar verdadera poesía, visión profunda de un
mundo entrevisto.
I-2018
martes, 19 de enero de 2016
TEMPUS FÚGIT
TEMPUS FÚGIT
LA
FOTOGRAFÍA Y EL TIEMPO
La intención
del fotógrafo es captar la instantánea
de un mundo que se le ofrece y al que él asiste como invitado.
Esta
capacidad de plasmar en un documento
visual, más allá del mero instrumento descriptivo de una realidad, tiene implicaciones gnoseológicas destacadas.
Al individuo no le es permitido detener
el tiempo sin la ayuda de ningún
artilugio. Tampoco lo detiene por el hecho de captarlo o congelarlo en un papel.
Pero ese es un instante de cruce, de
confluencia, de la técnica humana y de la realidad de su mundo circundante.
El
hombre es un observador del tiempo en movimiento. El mundo es universalmente dinámico. No hay ni una porción del
Universo que no esté en movimiento
continuo. El movimiento, o la
energía que le es inherente, es espacial y temporal.
No es posible captar esta complejidad
infinita en un instante que también podría descomponerse infinitamente. La mirada del ser humano capta un instante de la realidad
observada, pero es un instante que no se
puede descomponer y a continuación sucede otro instante de forma
irremediable. La fotografía capta ese instante de una mirada humana
y lo congela en un papel. No es
propiamente la realidad intrínseca lo que queda plasmado, es la visión humana de esa realidad.
En este
sentido la fotografía equivaldría a la mirada
humana cuando ésta fija su atención
en una porción de naturaleza aparentemente
estática o inerte. Si lo que
observamos es la vida en movimiento
lo que el fotograma nos muestra
es un corte en este nuestro punto de
vista. Todo lo anterior confluye en una primera idea como aproximación a la
materialidad del hecho fotográfico,
esto es la equivalencia de la visión
humana sincrónica al hecho fotográfico.
El video y las otras técnicas de animación
plantean un problema similar, pero lo que hace es simular el desplazamiento de la acción en el tiempo. Se puede revivir el pasado. La fotografía fija la atención en un punto, es intensa porque pretende la
expresión en un solo fotograma. El corte
que la fotografía infringe a la realidad debe llevar toda la carga intencional de lo que se pretende
hacer llegar al observador. Y si bien es cierto que la mirada humana consigue
los mismos objetivos, aun en mayor escala, la memoria se desvanece y las impresiones se suceden
ininterrumpidamente, sin embargo, con la fotografía
podemos revivir, recordar y asumir
objetivos.
La pintura clásica, figurativa,
expositiva, descriptiva, puede incluir intencionalidad en mayor proporción que
la fría fotografía, pero no es reflejo
exacto de una realidad cotidiana
También la fotografía
puede incluir manipulación expositiva
de acuerdo entre el fotógrafo y una escena manipulada o con trabajo posterior de
laboratorio, pero esto ya no es exactamente de lo que estamos hablando.
Tanto si la fotografía es de consumo interno, es decir si la pretensión es de plasmar imágenes
familiares, anecdóticas, placenteras, esporádicas y sin otra finalidad que sean
documentos recordatorios de índole
privada, como si la pretensión
es más artística, de denuncia social, o de dar a conocer países, paisajes o lugares que la
sociedad pueda y deba conocer, la función
del artilugio fotográfico respecto a plasmar
gráficamente una realidad momentánea
es la misma en cualquier
circunstancia. El tiempo no se detiene,
pero parece congelado en un documento que retrotrae a aquel instante preciso de
su exposición y su observación permite
revivir un tiempo, una situación o una emoción del pasado.
17-1-16
sábado, 21 de noviembre de 2015
POSIBILIDADES Y RESTRICCIONES DEL CONOCIMIENTO
POSIBILIDADES Y
RESTRICCIONES
DEL CONOCIMIENTO
La idea básica que vamos a mantener es que la capacidad de conocimiento del hombre está limitada
por su propia estructura fisiológica, biológica y mental. Estas son las
limitaciones que el hombre no puede rebasar. Como cada ser humano es
distinto y por lo tanto su capacidad y conocimientos adquiridos también lo son,
el conocimiento adquirido por el conjunto de la especie será la suma de
todos los conocimientos diacrónicamente adquiridos.
La ciencia y la
teoría científica son fuente de conocimiento
objetivo solo si de sus resultados pueden deducirse hechos constatables, y
la mente humana no podrá ir más allá de los resultados de estos avances y si de
estos resultados pudieran aventurarse nuevas conjeturas o hipótesis inductivas, estas deberían probarse antes de consolidarse como
nuevo conocimiento. Es decir que la capacidad cognitiva humana no puede basarse
en datos que vayan más allá de la estricta realidad
practicable. La capacidad cognitiva humana tiene esa limitación irrebasable.
La ciencia y los
avances científicos van condicionando la evolución del conocimiento humano pero éste está basado en las consecuencias
materiales de los avances, se pueden elucubrar nuevos caminos que conduzcan a
nuevas visiones de la realidad pero
ésta debe estar siempre presente.
Es lícito que el
hombre amplíe su visión del mundo
con todo el arsenal de conocimientos adquiridos, que especule con ideas, pensamientos y razonamientos que le puedan
llevar a concepciones abstractas y
metafísicas y que éstas
construcciones mentales puedan ser tomadas como expresiones de
una supra realidad y de creencias que traspasen la materialidad
de nuestra propia naturaleza.
Todas las construcciones
ideológicas humanas pueden ser validadas en alguno de los sentidos
siguientes: por su servicio a la
sociedad en donde se construyen y tienen vigor, o en su concordancia
con una realidad material comprobable.
Dentro de estos dos extremos pueden
existir gradaciones cuyos valores de verdad relativa se acerquen o se
distancien.
El conocimiento objetivo es mayor cuanto más cercano está de una realidad captada por los sentidos, por
la contrastación científica y por la
contrastación lógica y matemática aplicada a esa realidad. Retomando la idea
original de este escrito debe decirse que la
realidad que se nos presenta, captada en cualquiera de las formas posibles nunca responderá a la realidad total,
lo que veremos será la cara frontal que estemos viendo y analizando pero
nuestra capacidad de reconocimiento en toda su redondez, la verdad de la
realidad nos estará siempre velada por nuestras
limitaciones.
Lo que es general para todos los seres humanos es la primera visión o captación del mundo
exterior como asignación de realidad. Lo
que los sentidos captan del exterior
es la primera realidad perceptible. La elaboración que se haga de estos
primeros datos por la mente es patrimonio individual y depende de cada persona.
La acción humana
manipula continuamente el entorno, la naturaleza,
por lo tanto lo que se ofrece a los nuevos seres que se van incorporando siempre
es un mundo distinto, un mundo modificándose continuamente. Ello redunda en
general en una base más amplia de adquirir conocimiento
objetivo. Los cambios materiales
efectivos transforman la realidad
objetiva tanto si son favorables a un desarrollo deseable como si no lo
son. La interpretación de la realidad siempre
es subjetiva, por lo tanto de mirada
unilateral, es la conjunción de todas las subjetividades la que dará la pauta
de la validez o no de las nuevas realidades.
Lo importante es considerar que la capacidad cognitiva humana no puede rebasar en ningún caso lo que
la realidad científica nos propone.
Lo que sí puede o debe hacerse es en
base a los conocimientos adquiridos aplicar
reglas deductivas, analógicas, lógicas y matemáticas para ampliar la base
de esos conocimientos y los resultados de estas transformaciones serán nuevos datos a considerar basándonos
siempre en los mismos principios de constreñibilidad de la razón humana.
La realidad social,
la estructura socio-económica, las costumbres y reglas de comportamiento, las creencias y la moral en sí son
objeto de un tipo de conocimiento
objetivo y subjetivo con una validez epistemológica sólo en función de las
necesidades históricas, coyunturales,
de las sociedades humanas en tiempos y espacios determinados. El comportamiento humano en sí mismo y
como tal proporciona un tipo de
conocimiento descriptivo de una realidad fluctuante y evolutiva. En
definitiva se trata de un tipo de conocimiento
circunstancial que puede y debe regirse por valores éticos, morales,
culturales.
En definitiva la posibilidad
del conocimiento humano de acercarse a la realidad del mundo viene condicionada
por su propia estructura mental
y por todos los antecedentes históricos y culturales. Su acercamiento al
conocimiento de la naturaleza es altamente notorio. Su organización social,
económica, política, demuestra como mínimo unos ideales bien cimentados aunque
las realidades pragmáticas no siempre son coincidentes con ellos. Más allá de este mundo, de este mundo real que es el mundo del
hombre, las respuestas a preguntas más esotéricas
o metafísicas que dieran cuenta
de una explicación del todo, una explicación del por qué, del más allá, se
convierten en un callejón sin salida, no
hay respuesta posible dentro de los parámetros del conocimiento
tal como lo hemos venido tratando.
21-11-15
sábado, 17 de octubre de 2015
LA HEBRA DE LA VIDA
Toda la humanidad, toda la especie humana se halla concentrada en una célula de ADN. Cada ser humano es una Lucy en potencia. Idealmente,
con una sola pareja se podría reproducir,
de nuevo, toda la especie humana. Es
asombrosamente increíble. Ya es conocido que el asombro es el principio de la filosofía y al mismo tiempo es la
constatación de la aparición de la
consciencia humana en su más alto nivel para su auto contemplación y para
extender sus posibilidades cognitivas.
La Naturaleza dispone sólo de un modelo de especie humana pero lo reproduce ad infinitum. Lo maravilloso
de este hecho es que este filamento contiene el misterio de la vida y está
ahí toda la especie, en este caso, la humana.
El ser humano individualmente es consciente de este hecho
tan mundano y tan profundo a la vez pero es difícil asimilar en toda su
dimensión la trascendencia, la
universalidad, la centralidad y la unicidad de toda nuestra especie. Se
forma parte de una cadena, de una
correa de transmisión, y en este sentido la única misión es continuarla de
forma imperecedera.
El otro hecho tan
asombroso como el relatado es que el ser humano
es el único de relatarse, de percatarse de sí mismo. Es una
subjetividad explosiva, expansiva y controladora de su medio.
3-10-15
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