miércoles, 7 de septiembre de 2011





METÁFORA DEL ESPACIO Y DEL TIEMPO


El Mundo es como unos fuegos artificiales que ocupan todo el espacio disponible y en el transcurso del tiempo se encienden y apagan luces y conjuntos cuyas formas varían constantemente. Nuestra sensibilidad del tiempo no sirve para apreciar los cambios continuos, el encadenamiento de fenómenos gigantescos que trans¬forman sin parar el paisaje universal. Emergen y se apagan luces que en la eternidad parecen durar un ins¬tante. La vida en la Tierra es sólo una chispa de una de esas luces fugaces.

viernes, 8 de julio de 2011






UNIVERSALIZACION DE LA AUTOCONCIENCIA



En una etapa intermedia de la evolución y desarrollo del conocimiento humano y de su autoconciencia, y al unísono con ellos, el hombre individual percibe, se da cuenta, de las acciones físicas de los demás hombres y de las repercusiones de estas acciones; asimismo y mediante el lenguaje se intercambian mensajes que evidencian situaciones parejas a las percibidas por el sujeto. Lo que él ve, siente, percibe, parece ser de la misma naturaleza que lo que les sucede a los demás miembros de su entorno, luego si yo soy consciente de ello también deben serlo ellos. En este contexto subyace, además, una idea práctica: el hombre ya no es una unidad estricta sino que por el contacto directo y mediante el lenguaje “aprende” o añade a su propio acervo el de sus congéneres, amplía su universo de conocimiento, se abren sus expectativas y la reflexión de su autoconciencia se torna más completa y rica en matices. De alguna manera el centro neurálgico del individuo deviene en centro interpretativo de todo el conjunto de los hombres que están influyendo o han influido en él. De todo lo cual se deduce que un solo individuo puede ser representativo de la esencia de lo que es ser hombre, pero, y además, el conjunto de todos los hombres aportan la totalidad de sus cualidades y aunque no existe una conciencia universal, cada unidad-hombre es portadora de una parte de esta conciencia y el conjunto de todas estas conciencias será lo que la humanidad piensa de sí misma.

lunes, 18 de abril de 2011


LA HUMANIDAD AVANZA Cualquier modelo de sociedad futura imaginada debe estar basada en una concepción previa de lo que el hombre es y lo que es la sociedad humana, al menos hasta el momento de una nueva concepción exploratoria. La búsqueda de la verdad, en cualquier contexto pasado, presente o futuro deseable, conduce a una mayor plenitud y por lo tanto a lo que podría entenderse como a una mayor felicidad. La plenitud debe entenderse como conducta integradora, esto es, que integre en la conducta total todos los conocimientos y experiencias adquiridos. La ciencia en sí misma no proporciona todo el conocimiento necesario y menos cuando es estudiada parcialmente. Es sólo un factor coadyuvante. En la antigüedad clásica también se podía vivir de acuerdo con las normas ahora preconizadas, puesto que se daban las condiciones necesarias. La sabiduría es una cuestión de equilibrios, no de avanzadillas. Naturalmente que cuanto más se haya avanzado en el conocimiento del mundo mayores son las posibilidades de que una integración de saberes proporcione un panorama más completo de la totalidad. El conocimiento, la sabiduría, la felicidad, deben ser adquiridos por el mayor número de unidades individuales de la masa biológica humana y desde este punto de vista parece que hay mayores posibilidades y oportunidades de llevar a cabo lo anterior en el presente que en el pasado. Cuanto mayor sea el número de personas que accedan al conocimiento y a la conciencia de su protagonismo en el mundo, mayor será el grado del conocimiento y conciencia colectivo. Entonces será cada vez mas factible actuar la sociedad toda de acuerdo a una racionalidad concordante con los conocimientos y consciencia adquiridos.

martes, 15 de marzo de 2011









LA MUJER EN LA SOCIEDAD

Una de las revoluciones sociales más importantes de los últimos tiempos ha sido y es la rápida incorporación de la mujer a lo que tradicionalmente ha sido el mundo del hombre. La mujer nunca ha estado ociosa, lo que ha cambiado y está cambiando es la división de funciones en las nuevas sociedades. El cambio ha sido paulatino y progresivo; desde el derecho al voto en las democracias, pasando por la incorporación al trabajo y por la revolución sexual de los anticonceptivos que prácticamente ha igualado la mujer al hombre en este terreno.
El conjunto de la humanidad puede beneficiarse por la aportación masiva de nuevos refuerzos en pos de un mayor progreso y desarrollo en todos los ámbitos. La estructura interna de la sociedad puede verse afectada en su núcleo familiar hacia formas más distendidas e igualitarias en todos los niveles. Paralelamente también se reforzarán los aspectos educativos y asistenciales que, de forma externa, coadyuven a mantener los núcleos sociales tradicionales o adaptados a las nuevas circunstancias.
La incorporación de la mujer al trabajo le proporciona libertad y seguridad en sí misma, pero para sentirse plenamente realizada en el mismo debería realizar aquellas funciones que le proporcionaran aquella satisfacción, pero este aspecto es muy difícil de lograr (¿cuántos hombres se sienten realizados en su trabajo?) Muchas veces la independencia económica exige una contraprestación muy onerosa. En este aspecto tanto los hombres como las mujeres deberán imbuirse de una verdadera cultura del trabajo como una de las formas participativas mas positivas de nuestras sociedades.
Cuando la mujer se incorpora a las estructuras económicas, sociales o políticas o de cualquier otro tipo, y si antes estaban mayoritariamente ocupadas por hombres, su aportación será positiva siempre en el mismo grado que pueda serlo la aportación de los hombres, sin diferenciación por sexos, pero la mujer, como cualquier hombre, será absorbida por la estructura y su función no se diferenciará de cualquiera que ocupe aquel lugar en la organización. Una empresaria, una presidenta de gobierno o una ministra no se diferenciará del mismo cargo ocupado por otra persona de cualquiera de ambos sexos. No habrá diferencia. Puede haber otros campos institucionales no ligados exclusivamente a intereses económicos o de poder político en los cuales sea posible aportar diferencias cualitativas más propias del género femenino. También es cierto que conforme la mujer vaya copando numéricamente lugares de responsabilidad en cualquier tipo de institución y organización de ámbitos nacionales o internacionales, su influencia se verá marcadamente diferenciada en razón de su visión general no coincidente exactamente o totalmente con la del hombre. En cuanto las mujeres ocupando altos cargos de responsabilidad puedan relacionarse en igualdad de condiciones con otras mujeres en cargos similares, podrán entonces introducir estilos, formas y sentidos profundos diferenciados a sus gestiones. Es entonces cuando se verá efectivamente la gran aportación de la mujer al mundo moderno.
Estas transformaciones en la composición activa de la sociedad son un paso más en nuestra evolución y desarrollo. La especie humana se verá enriquecida por aportaciones diferenciadas que transformarán la configuración de la sociedad que hasta ahora ha existido, pero la problemática del ser humano consigo mismo y su relación con el mundo seguirán perennemente.