martes, 22 de octubre de 2013

jueves, 17 de octubre de 2013

EL INDIVIDUO EN UN MUNDO GLOBALIZADO


En nuestro mundo globalizado o en vías de globalización existen amplias capas de la sociedad que están sometidas a regímenes de trabajo de semi-esclavitud o de robotización humana de tareas. El fenómeno no es nuevo pero no en la escala actual por la facilidad de dispersión de las estructuras productivas que se ubican precisamente donde pueden obtener mayores beneficios de explotación. Diversos autores se han referido expresamente a estos fenómenos y se ha llegado a considerar de forma calificativa como verdaderas sociedades de un tipo esclavista actualizada a nuestros tiempos modernos. Es decir muchos hombres de nuestra sociedad humana consumen la mayor parte de su vitalidad en trabajos semi-forzados. Por otra parte las estructuras tecnológicas trabajan a marchas forzadas para construir toda suerte de máquinas, artificios y robots que suplan las tareas más pesadas y difíciles, en definitiva para aumentar la rentabilidad total. Siempre habrá quien considere que la mejor inversión es el propio hombre como fuente de riqueza más económica, soslayando cualquier consideración ética, eludiendo potenciar cualitativamente su integridad como persona.

La progresiva mecanización del trabajo siempre es positiva en primera instancia, pero como ya se ha visto a través de la historia tiene su principal contrapeso en el desplazamiento de una clase obrera que no siempre puede ocupar otros puestos laborales. Cualquier solución tiene que pasar indefectiblemente por la reducción y mejora de las condiciones de trabajo manual o mecánica. El mantenimiento o mejora de la productividad total se homologará e integrará en la dinámica de la sociedad y a los niveles de desarrollo económico y social y a los problemas demográficos a que se verán abocadas las futuras sociedades. A corto plazo lo importante y más urgente es la mejora paulatina de estas clases sociales para que alcancen mayores cuotas de dignidad y calidad de vida.

lunes, 25 de marzo de 2013



                                                                 RAZON DE SER DE LA FILOSOFIA

Si la Filosofía logra alcanzar una síntesis con cierta validez de perennidad y adaptabilidad a una circunstancia y un momento determinados y por lo tanto variable en estos contenidos circunstanciales, podría ser relevante e influyente en el conjunto de la sociedad no solamente por ser capaz de definirla en sus trazos esenciales sino en su capacidad de ayudar a proyectar un futuro a corto y largo plazo, adaptándose conjuntamente con la sociedad en la idealidad de ese futuro. Lo importante y trascendente sería crear un estado de opinión favorable, introducir cambios sustanciales en la dinámica social y económica, aprovechando los medios tradicionales de difusión y Organismos más influyentes en los comportamientos reales de los ciudadanos y de sus dirigentes, para ello utilizará un lenguaje adaptado a las circunstancias, comprensible e identificable a los modelos utilizados en cada época, es así como podría llegar a influir de forma más homogénea con el resto de la sociedad.

25-3-13





martes, 13 de noviembre de 2012




                           REMINISCENCIAS ONIRICAS

Los sueños son la asociación libre absoluta de todo el material existente en nuestro cerebro, tanto fruto de las experiencias reales como de las fantasías y de las pulsiones del inconsciente más oculto. De toda esta mezcolanza pueden aparecer sueños asombrosamente desbordantes de fantasía y de atrevimiento; por supuesto pueden ser intemporales o con referencias a pasados o futuros acontecimientos tergiversados anárquicamente. Sabida es la capacidad mnemónica del cerebro en estado inconsciente lo que explicaría el acercamiento a historias antiguas no vividas pero quizá oídas relatar por ancianos con lo que esta memoria alcanzaría en los sueños relatos antiguos quizá perdidos para siempre. La etiología de los sueños referentes a un futuro, incierto por definición, pueden partir de personas y circunstancias conocidas puestas en situación desiderativa, angustiosa o sencillamente  catastrófica, pero todo ello se explicaría por un componente de esperanza, miedo, angustia, temor, que cada uno de nosotros llevamos interiorizados y que simbólicamente aparecen en nuestros sueños.

lunes, 24 de septiembre de 2012