lunes, 24 de septiembre de 2012
MOMENTO Y RELATO HISTORICO
El enfoque de la historia puede partir de dos presupuestos o componentes fundamentales
El primero es la descripción, el retrato, la instantánea, de un momento dado, de una sociedad determinada. La descripción debe detallar los rasgos importantes de la estructura social y política, la organización económica, las creencias que informen un modo, un estilo de vida, el nivel cultural general y científico alcanzado. En este primer informe se hará constar la situación geográfica precisa que enmarca unas condiciones naturales prácticamente inamovibles en el tiempo así como unas condiciones ambientales derivadas en primer lugar de la anterior y sujetas también a la acción del hombre. Las condiciones geográficas naturales tienen su influencia y su impronta en la forma de ser y de comportarse de cualquier comunidad humana y deben ser muy tenidas en cuenta en cualquier estudio histórico o sociológico.
El componente fundamental del relato histórico es el dar cuenta, es la justificación del cómo y el por qué un tipo de sociedad determinada ha llegado a ser lo que es en un punto de su existencia o de su evolución como colectivo diferenciado. Esto dicho así escuetamente es una obviedad pero aplicado en sentido estricto, la historia sería la descripción y el relato de las condiciones y los hechos que han conducido a la situación informada previamente. El gran relato histórico es precisamente éste y toda la evolución, desarrollo y sucesos acaecidos deben sintetizarse en líneas argumentales que desemboquen precisamente en puntos de actualidad.
El hecho histórico en sí, la situación concreta en un momento y lugar determinado no es en sí mismo objeto de valoración, los hechos son los que son y desembocan en un tipo determinado de sociedad. Esto en cuanto a la historia desnuda. Otra cosa es la sincronía comparativa con otras sociedades en entornos similares. Prácticamente siempre ha existido, en diversos grados, un mundialismo y un multiculturalismo que ha permitido una permeabilidad de información y consciencia de una diversidad de hecho que ha provocado interrelaciones comparativas y efectivos cambios en todos los órdenes prácticos. No existen modelos perfectos de sociedades paradigmáticas; las sociedades se influencian recíprocamente en razón de su mayor eficacia en conseguir objetivos materiales y culturales de solvencia probada.
Una sociedad ha llegado a ser lo que es por su pasado pero se concreta en un momento determinado. En ese punto todo lo que de verdad importa de su pasado está incorporado en su presente, se diría que la historia nada tiene ya que decir ni que agregar a lo que ya está contenido indisolublemente en el cuerpo social y en las condiciones totales de su viabilidad vital y social. Lo que verdaderamente importan son las potencialidades de futuro que lleva incorporada cada sociedad, atendiendo a su pasado y a su idiosincrasia y a las interrelaciones con otras sociedades y en unos medios naturales siempre cambiantes.
lunes, 25 de junio de 2012
CONCIENCIA PRÁCTICA DE LA HUMANIDAD
La conciencia de la humanidad no se manifiesta de forma global puesto que nadie la representa en su totalidad. Sí es cierto que cada vez y en mayor medida cantidades ingentes de seres humanos se interesan por sus prójimos en labores humanitarias, bien de forma individual o a través de instituciones benéficas de ámbito local o internacional. Lo que representa, en este último caso, una actuación a distancia, es decir, implica un reconocimiento de impartir justicia equitativa en cualquier parte del mundo.
Esta intencionalidad individual nace de un reconocimiento solidario de la humanidad, es un proceso de asunción de un humanismo que parte de unas clases favorecidas en beneficio de las más necesitadas. Es una solidaridad compasiva. En el fondo sí que subyace una idea de humanidad igualitaria y solidaria pero acercándose a la acción por medidas muy concretas.
No se trata tanto de una idea metafísica de la humanidad sino de su comprensión por una vía emocional, solidaria y compasiva.
Cualquiera que fuera la idea abstracta a la que se llegara de la humanidad, siempre se alcanzaría por evolución deductiva un estadio de actuación que implicaría un proceso similar al que se está llegando por una vía más expeditiva. Tanto inductiva como deductivamente se llegaría a un mismo punto de reconocimiento ético de la humanidad y más concretamente se alcanzaría a elaborar un texto objetivo coincidente con la declaración universal de los derechos humanos. La aceptación racional de los derechos humanos y la pragmática conducta derivada directamente de los textos explícitos o sencillamente por la iniciativa libre de los individuos implica una concepción de una humanidad unitaria, libre, solidaria.
Sin embargo, puede haber otro concepto de la humanidad, que no anula el anterior, al contrario, sino que lo amplía en un aspecto más teleológico, de más largo alcance. La humanidad ya está ahí, es un hecho, de lo que se trataría ahora es de prever su futuro, y de influir en él. La concepción de la humanidad que requiere un tratamiento ético ya lo damos por descontado. La humanidad ahora es futuro, es seguridad, es conocimiento, es alcanzar el máximo grado posible de vida buena para el máximo número posible de sus individuos. Naturalmente ya se está laborando en todos estos aspectos pero quizá les falta un sentido de acción unitaria, un reconocimiento explícito de esfuerzo colectivo, una Declaración también Universal de los Deberes, ello comportaría que hubiera una guía objetiva, una guía de referencia.
Otra vez nos encontraríamos con la dualidad de unos comportamientos individuales y de una concepción unitaria que nadie se puede arrogar en toda su plenitud, siempre existirá esa dualidad, pero de la suma de las conductas individuales, y de su heterogeneidad, se puede deducir una síntesis coincidente con la “idea” máximamente consensuada.
Todo el desarrollo teórico anterior entraría dentro de una posición de razón práctica, es decir, de la aceptación tácita de la existencia de una humanidad tal como se nos presenta en la realidad mundana y ensamblada a una evolución que también podemos rastrear físicamente. De momento aquí no vamos a ir más allá en consideraciones más sintéticas y metafísicas, pero cabe la intuición de que cualquiera que fuera la concepción final no entraría en contradicción práctica en lo que se ha expuesto.
lunes, 14 de mayo de 2012
SUEÑOS Y CREENCIAS
Los sueños en los primitivos quizá tengan algo que ver con la aparición de los mitos, tabúes y creencias esotéricas que debieron inundar el panorama social y cultural de las primeras organizaciones humanas y que se dilataron en el tiempo hasta nuestros días.
Los sueños con su poder de rebasar imaginativamente y visualizando, los límites de las posibilidades materiales, pueden crear una conciencia real de algo irreal e imposible.
Cabría adivinar la capacidad y la extensión de los sueños de los primitivos, teniendo en cuenta las únicas referencias materiales de su mundo, pero también las referencias de sus deseos ocultos reprimidos o no y de sus fantasías, alimentadas éstas a su vez por las vivencias interiorizadas en un proceso de realimentaciones recíprocas.
jueves, 12 de abril de 2012
ECONOMIA PRODUCTIVA
Es importante tomar conciencia plena de ir hacia un modelo económico que nos permita encarar un futuro sostenible con nuestros propios recursos, un nuevo modelo de estructura económica global que reconozca nuestras carencias básicamente de recursos naturales pero sepa suplirlas con trabajo, organización y voluntad de superación. No parece que nuestros dirigentes políticos estén plenamente imbuidos de este planteamiento a largo plazo para el cual deben ir adaptándose ya, e ir tomando decisiones que vayan apuntando en el camino correcto, a pesar de todas las enormes dificultades del día a día que se les están presentando. Lo importante es tener las ideas claras de futuro y poco a poco ir sesgando políticas hacia nuevos horizontes.
Las políticas positivas son aquellas que ayuden la economía productiva existente, la industria autóctona y la implantada en nuestro país que fomente exportaciones cuyos resultados repercutan también en nuestro país; fomentar la creación de nuevas Empresas con valor añadido y con las máximas facilidades estructurales en su más amplio sentido, apoyándolas también con políticas crediticias favorables. Nuestra riqueza agropecuaria será apoyada pero también se le exigirá la máxima productividad y competitividad. La estructura del turismo deberá mejorar sus estándares de calidad y vigilar que los beneficios que genere repercutan máximamente en nuestro país.
A nuestra acción exterior le incumbe la firme defensa de nuestros intereses nacionales en cualquiera de los campos económicos, financieros y políticos. A las Instituciones de todo tipo y los Estados con los que tengamos lazos y tratos de amistad y cooperación se les informará de nuestra situación y nuestros planes de futuro, pero también vigilaremos que exista una reciprocidad en cualquier tipo de convenio económico, financiero y comercial.
Las políticas de recortes son necesarias pero hemos de dejar puertas abiertas al futuro.
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